sábado, 8 de mayo de 2010

BIENVENIDOS AL INFIERNO

Lo único que me mantiene cuerdo todavía es un espejo, pero ¿qué tan cuerdo puedo estar si el espejo refleja exactamente lo contrario de lo que soy?. Imagínenme frente a uno grande, que alcance a reflejar gran parte de lo que soy. Ahora pónganme enfrente de él, donde su mente crea que deba estar, y no me verán, no me verán porque nunca les he dicho como soy y así me quedaré, siendo único para cada uno de ustedes. Que orgulloso soy de mi mismo, como si ya supiera que alguien va a leer esto. Tal vez a nadie le importe lo que digo o diré o sea que para qué hablar mas si el hablar solo destruye la verdad. No se puede mentir con el cuerpo, pero las palabras son malignas, son ellas las que nos traerán la destrucción; son ellas las que nos hacen diferentes de los animales, porque sabemos con certeza que solo nosotros las tenemos. Palabras escritas, no palabras contadas, cuando se cuentan se unen con el cuerpo y la verdad sale detrás de ellas. Pero lo que ustedes leen aquí puede ser una mentira, una idea pervertida de un lunático que tiene el poder de moldear sus mentes deseosas de creer en algo. Y no, no se podrán liberar porque ya saben que mi idea es cierta, ya están atados a ella. Si no creen en ella, es porque saben que las palabras pueden mentir y eso fue lo que dije. Si creen como muchos, ya están adentro. BIENVENIDOS AL INFIERNO!!!

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